Enlazando con algún hilo antiguo de este subforo sobre documentar con MÉTRICA 3: en proyectos hechos con herramientas 4GL/RAD como Velneo, donde el propio entorno ya es en buena parte la documentación (modelo de datos, procesos, formularios, todo vive dentro de la herramienta), ¿qué hacéis realmente para documentar lo que no se ve a simple vista?
Me refiero sobre todo a las reglas de negocio específicas del cliente, el «por qué se hizo así» que no queda reflejado en el propio código/proceso y que es justo lo que más se pierde cuando cambia el equipo o pasan los años.
¿Lleváis alguna metodología formal, aunque sea ligera, o va todo a comentarios sueltos dentro de los propios procesos y confiáis en que quien lo mantenga después entienda el contexto solo con el código?
Elena
Por lo que he visto en consultoras que trabajan con este tipo de herramientas RAD, la respuesta honesta suele ser "va todo a medida, sin metodología formal", y no necesariamente por dejadez, sino porque el ritmo de entrega que exige este tipo de proyecto (presupuestos ajustados, cliente pyme que no va a pagar por documentación exhaustiva) no encaja con el tiempo que exige seguir MÉTRICA v3 o similar al pie de la letra.
Lo que sí veo hacer, con más o menos disciplina según la consultora: mantener un documento vivo (a veces tan simple como un wiki interno o incluso un fichero compartido) con las reglas de negocio específicas de cada cliente que no son evidentes solo mirando el propio modelo de datos o los procesos dentro de la herramienta. Es la parte que de verdad se pierde si no queda escrita en algún sitio, porque cuando cambia quien mantiene el proyecto (algo bastante habitual con la rotación de plantilla en consultoras pequeñas), esa persona nueva necesita entender el "por qué" detrás de decisiones que el código no explica por sí solo.
Así que mi conclusión: documentación formal completa, raramente. Documentación mínima de las reglas de negocio no evidentes, cuando la consultora tiene algo de disciplina interna, sí. Y cuando no la tiene, esa pérdida de conocimiento se paga después, normalmente cuando el cliente pide un cambio y nadie recuerda por qué se hizo de una forma tan concreta.
Cristina