Con la actividad tan baja de este subforo, pregunta directa: en 2026, ¿alguien elige XML para algo nuevo, o es prácticamente solo mantenimiento de sistemas ya existentes?
Contexto: JSON ganó claramente la batalla como formato de intercambio de datos para APIs web nuevas, más ligero, más fácil de parsear en JavaScript (que al fin y al cabo es el lenguaje nativo de JSON), sin la verbosidad de las etiquetas de apertura/cierre de XML.
Donde XML sigue teniendo un hueco real que no ha desaparecido: SOAP sigue vivo en integraciones empresariales antiguas (banca, administración pública en muchos países), formatos de documento como DOCX/XLSX son en realidad XML comprimido por dentro, SVG es XML, y sectores muy regulados (facturación electrónica, sanidad con HL7/CDA) siguen exigiendo XML por normativa, no por preferencia técnica.
¿Alguien trabaja hoy con XML en un proyecto activo, no de mantenimiento? Me interesa saber si sigue habiendo casos de uso donde alguien elige XML voluntariamente sabiendo que podría usar JSON, o si en la práctica ya solo aparece quien no tiene más remedio (integración con un sistema legado, normativa del sector).
Angel Carrero
Para APIs nuevas de cero, JSON gana casi siempre, pero XML sigue teniendo bastión propio en varios sitios muy concretos donde no se ha movido ni se va a mover pronto:
Servicios SOAP en banca/seguros/administración pública: muchísima integración empresarial legacy sigue funcionando sobre SOAP con WSDL, y ahí XML no es una opción, es el formato del protocolo en sí.
Facturación electrónica y SEPA: Facturae en España, formatos SEPA de transferencias/domiciliaciones, y buena parte de estándares de intercambio con la administración exigen XML con esquemas XSD estrictos, sin alternativa JSON reconocida oficialmente.
Ficheros de configuración de herramientas de build/infra: Maven (pom.xml), configuración de Spring clásica, Android (aunque cada vez menos, con Compose ganando terreno sobre los layouts XML tradicionales).
Lo que ha cambiado de verdad no es que XML haya desaparecido, es que dejó de ser la opción por defecto para cosas nuevas sin un motivo específico que lo justifique. Si mañana alguien te pide una API REST nueva sin más contexto, nadie propone XML ya. Pero si trabajas en integración con sistemas bancarios o administración pública, sigue siendo tan real como hace quince años.
David